


Siempre a tu lado

by Schwerelos



Category: Uta no Prince-sama
Language: Spanish
Status: Completed
Published: 2011-12-18
Updated: 2011-12-18
Packaged: 2015-04-16 07:37:27
Rating: K
Chapters: 1
Words: 539
Publisher: www.fanfiction.net
Story URL: https://www.fanfiction.net/s/7647304/1/
Author URL: https://www.fanfiction.net/u/453055/Schwerelos
Summary: Syo no soportaba ver melancólico a Natsuki y decide hacer algo para cambiar eso.





	Siempre a tu lado

Había una época del año en que la actitud de Natsuki cambiaba. Su chispa se apagaba, por así decirlo. Syo lo relacionaba con aquella época en que Satsuki apareció por primera vez, cuando el tierno y joven corazón de Natsuki se rompió de tal manera que necesitó que alguien más apareciera a cuidarlo y a protegerlo. Y sabía muy bien que Satsuki estaría más que dispuesto a aparecer durante esa época—si Natsuki lo dejara. Pero no, Natsuki prefería llevar sus días melancólicos por sí mismo. En casa, solía pasarse todo el día abrazado a Elizabeth, como si tuviera miedo de que desapareciera al soltarla. La perrita se dejaba hacer, acurrucada a su dueño, acompañándolo. Acá en el instituto ya no tenía a Elizabeth, así que Syo lo encontraba sentado en el sofá, acurrucado a un cojín, mirando a la nada. No soportaba verlo así. Prefería —aunque lo negara después bajo juramento— prefería verlo brincoteando por todas partes, persiguiéndolo, con esa enorme sonrisa iluminando todos los lugares por donde iba. Incluso preferiría ver a Satsuki, aunque resultara increíblemente molesto, pero al menos estaría concentrado componiendo, y a eso al menos ya estaba acostumbrado. Ver a Natsuki con esa mirada triste, le daba miedo admitirlo, le rompía el corazón. Debía sentirse aliviado, se decía. Aprovechar esos días tranquilos para poder hacer sus cosas con calma, sin que el otro apareciera para interrumpir sus planes o poner su vida de cabeza. Pero no era lo mismo, algo le hacía falta. Y aunque quisiera, regresar a la habitación sólo para encontrarse con esa triste imagen le quitaba la inspiración para hacer cualquier otra cosa.

Al tercer día, Syo no pudo resistir más. Sabía que esa etapa pasaría pronto, que tendría al hiperactivo Natsuki revoloteando por todas partes antes de que se diera cuenta, que sólo tenía que dejarlo ser unos cuantos días más, pero no quería seguir esperando. No quería seguir viéndolo así. Se acercó a él ni bien entró a la habitación y lo abrazó por detrás, para la sorpresa del otro.

- ¿...Syo-chan...?

- No estás solo, Natsuki — le dijo estrujándolo con más fuerza — no volverás a estar solo, ¿me entiendes?

- ¿Eh? — Natsuki arqueó su cuello hacia atrás para poder verlo mejor, sus enormes ojos abiertos de par en par.

Syo no estaba seguro si esto serviría de nada. No era algo que se hubiera atrevido a decir bajo ninguna otra circunstancia, y era probable que lo negara ni bien Natsuki volviera a la normalidad, pero, por ahora, sabía—sentía que debía decirlo.

- Yo nunca voy a dejarte.

- Syo...chan...

Syo se empinó más para poder colocar su rostro encima del de su compañero, su mejor amigo, y para la sorpresa del otro (y la suya propia, debía admitírselo) rozó sus labios contra los de Natsuki, besándolo muy suavemente. El beso no duró mucho (la posición era más que incómoda, por decir lo menos) pero al separarse, notó que Natsuki estaba sonriendo.

- ¿Siempre estarás conmigo, Syo-chan?

Syo no pudo evitar sonreír un poco.

- Claro que sí, tonto.

Y al ver cómo se iluminaban los ojos y el rostro de Natsuki (y sentir ese ya-no-tan-leve cosquilleo en su interior) sabía—_sentía_ que lo que había dicho era cierto.


End file.
